LA CUMBRE ESCARLATA

Siento un enorme respeto y admiración por Guillermo del Toro, especialmente después de leer su fascinante Gabinete de Curiosidades, y es que el orondo director posee uno de los discursos más personales (y constantes) dentro del actual fantástico.  Su libertad creativa, esa que le permite pasar de un kaiju eiga a un melodrama gótico, solo es comparable a su enorme mimo por el detalle.

La cumbre escarlata además de incidir en sus temas recurrentes: el abrazo a lo monstruoso, el afán científico, los mecanismos de relojería, los insectos, etc; presenta su diseño de producción más cuidado y apabullante hasta la fecha (y ya es decir), alcanzando su máxima expresión en esa fastuosa mansión, metáfora perfecta de los hermanos, plagada de recovecos, detalles y secretos. Desde el Overlook que un enclave no tenía tanta fuerza.

Esta mezcla de melodrama, terror gótico y fantasmas tiene aromas de film clásico (que no viejo) y evita, de forma coherente y valiente, algún tipo de twist final, tan del gusto del público actual: ni hay sorpresa (es un decir) ni hace falta. Del Toro es un romántico y un valiente. Solo un genio es capaz de medir tanto exceso.

2 Comments

  1. Esther

    Amén. Ir a verla es una experiencia completa: las expectación anterior, el disfrute del visionado y la agradable sensación que te deja después una joyita así.

  2. María de las Montañas

    No se hace mención a una espectacular escena: el culillo de Tom Hiddelston!!!!! Muy, pero que muy destacable!!

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