LOS VIAJEROS DE LA NOCHE

En los 80 hubo tres cintas claves dentro del subgénero vampírico. Jóvenes ocultos añadía un toque kitsch, juvenil y homoerótico al asunto. Noche de miedo presentaba la mezcla perfecta de comedia y horror (que a día de hoy sigue sin haber sido superada) mientras que  Los viajeros de la noche era la elegante y rompedora de esta particular triada.

Como un reverso en clave comboy de El ansia, el film de Kathryn Bigelow juega a ser una pieza desmitificadora (la palabra vampiro no se pronuncia en ningún momento), trasteando con las claves del género y mezclándolas con la iconografía propia del western (el duelo final parece de Peckinpah), dando lugar a una mezcolanza tan novedosa como rompedora (al menos en su momento), con un hálito romántico que nada tiene que ver con las cursiladas Cullen.

Bigelow aprovecho que se estaba zumbando a James Cameron, para fusilarse la mitad del reparto de Aliens para su film, y es una pena que la realizadora no siguiera por este camino (o si me apuras por el de Le llaman Bodhi) y optará por ofrecer sopores como En tierra Hostil o La noche más oscura, que se olvidaban de la belleza crepuscular de esta Los viajeros de la noche para mirar a la Academia de reojo.

One Comment

  1. Jorge Torrico

    La noche más oscura es un peliculón y no lo digo más. Y su protagonista la chica más sexy del momento, con perdón de Emma Stone.

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