XI MUESTRA SYFY 300: EL ORIGEN DE UN IMPERIO

El innecesario cortometraje Aningaaq, complementario de Gravity, daba inicio a la XI Muestra Syfy de cine fantástico. Tras unos esquimales pasando frío, el primer plato fuerte del certamen: 300: el origen de un imperio.

Esta tardía secuela (aunque la historia transcurre de forma paralela) sorprende al seguir ofreciendo un apabullante espectáculo visual; lejos de quedar desfasadas, estas batallas al super-ralentí siguen dejando con la boca abierta ( con la ayuda de proyección en 3D).

300: El Origen de un Imperio es la misma película que su predecesora, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva: acción virulenta, épica visual, homoerotismo a raudales, abuso de discursos que cortan el rollo y el habitual tono reaccionario y filofascista de las obras de Frank Miller.

Sorprende que un blockbuster de esta enjundia incluya una planificación de las set-pieces tan sangrienta y gore: abundan las decapitaciones, las amputaciones y los chorretones de sangre a cámara. Todo un gustazo.

Es cierto que cuando la acción no se apodera de la función, el interés decae de forma brutal, pero 300: El Origen de un Imperio es una correcta continuación y un digno blockbuster. A retener Eva Green y su intensa escena de sexo, que da un chance entre tanto fornido depilado.

Deja un comentario

POR FAVOR CONTESTA A LA OPERACIÓN CORRECTAMENTE *